El cepillo equivocado no hace nada (o hace daño). Este es el resumen por tipo de pelo.
Pelo corto y liso
Ejemplos: bulldog, beagle, bóxer, labrador (aunque este suelta mucho).
Con una manopla o guante de cepillado y un cepillo de cerdas suaves sobra. Cepilla 1-2 veces por semana; en muda, cada dos días. Para el pelo que ya está en casa, un guante quitapelos lo levanta del sofá y la ropa en una pasada.
Pelo con doble capa (subpelo denso)
Ejemplos: pastor alemán, husky, golden, corgi, border collie.
Necesitas un rastrillo o carda para sacar el subpelo muerto, y un peine metálico para rematar. En primavera y otoño, a diario. No se rapan: el pelo también los protege del calor.
Pelo largo
Ejemplos: setter, pastor australiano, yorkshire.
Carda + peine metálico de dientes largos. Casi a diario para evitar nudos, sobre todo detrás de las orejas, axilas y patas traseras. Trabaja por capas, desde la piel hacia fuera.
Pelo rizado o que no muda
Ejemplos: caniche, bichón, agua español.
Carda + peine a fondo 2-3 veces por semana y corte cada 6-8 semanas. Este pelo apenas cae, pero se apelmaza si no se peina hasta la piel.
Trucos que valen para todos
- Cepilla siempre a favor del pelo y sin apretar contra la piel.
- Con el perro seco. Sobre pelo mojado los nudos se aprietan más.
- Sesiones cortas y con premio, sobre todo al principio.
- Aprovecha para revisar piel, garrapatas, orejas y uñas.
Un kit de peluquería con varios cabezales te cubre el corte y el mantenimiento entre cepillados.
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