Un gatito nuevo es pura ilusión y también un poco de caos. Con estas bases, la primera semana va rodada.
Antes de que llegue
- Arenero (bajo para que entre solo) y arena sin perfume.
- Comida: pregunta qué comía donde estaba y sigue con lo mismo unos días; los cambios bruscos dan diarrea.
- Comedero y bebedero separados del arenero. Una fuente de agua le anima a beber desde pequeño.
- Rascador estable y cama o escondite.
- Juguetes seguros (sin piezas pequeñas) y una caña para jugar contigo.
- A prueba de gatitos: cables recogidos, ventanas y balcones con red, productos de limpieza y plantas tóxicas fuera de su alcance.
La llegada
No le abras toda la casa de golpe. Empieza por una habitación tranquila con todo lo suyo. Deja el transportín abierto y espera a que salga solo. Habla bajito, siéntate en el suelo y deja que te investigue. En 2-4 días, cuando esté cómodo, amplía a más habitaciones.
Rutina de la primera semana
- Comida: gatitos comen poco y a menudo, 3-4 tomas al día.
- Arenero: enséñale dónde está tras comer y al despertar. Si tiene un accidente, límpialo sin regañar.
- Juego: varias sesiones cortas al día. Termina siempre dejándole "cazar" el juguete.
- Sueño: duerme muchísimo. Respétalo, no lo despiertes para jugar.
- Manejo: acostúmbralo poco a poco a que le toques patas, orejas y boca; te lo agradecerás en el veterinario.
Veterinario
Primera visita en los primeros días: revisión, desparasitación y calendario de vacunas (suelen empezar hacia las 8-9 semanas). Habla también de la esterilización, que se recomienda antes de los 6 meses.
Si ya tienes otro gato o un perro
No los juntes el primer día. La presentación se hace por fases, con olores primero y contacto visual controlado después. Ten paciencia: unas semanas es normal.
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